Por qué esto importa
La comida es una de las cosas más comunes que llevan los viajeros, y las normas son más simples de lo que la mayoría espera: a la seguridad del aeropuerto le importa la forma de la comida, no la comida en sí. Si es sólida, vuela. Si se puede verter, untar o derramar, es un líquido y cae bajo la regla 3-1-1.
La trampa más grande es viajar internacionalmente. El control de seguridad y la aduana son dos puntos de control distintos con dos reglamentos diferentes: un paquete sellado de cecina pasa sin problema por la TSA y luego es confiscado (o multado) en la frontera de Australia o Nueva Zelanda.
Restricciones
- Comida sólida: permitida en equipaje de mano y de bodega sin límites de cantidad. Sándwiches, papas fritas, dulces, productos horneados, queso duro y fruta deshidratada están todos bien.
- Alimentos líquidos y en gel: la sopa, la salsa, el yogur, la miel, la mermelada, los aceites y las cremas para untar deben ir en envases de 3.4oz (100 ml) o menos en equipaje de mano, todos dentro de una bolsa de un cuarto de galón. Las cantidades mayores van en equipaje de bodega.
- Artículos congelados: las bolsas de hielo y la comida congelada están permitidas si están completamente congeladas y sólidas en el control; si están parcialmente descongeladas, se aplican las normas de líquidos.
- Polvos de más de 12oz (350 ml), como proteína o polvo de hornear, pueden necesitar un control por separado en vuelos hacia EE. UU.
Qué dice la guía oficial
La base de datos "What Can I Bring" de la TSA lista la mayoría de los alimentos como permitidos en ambos tipos de maleta, con los alimentos en forma líquida limitados por la regla de líquidos 3-1-1 estándar. Los oficiales pueden pedirte que separes la comida de tu equipaje de mano para que se pueda ver con claridad en el rayos X. La TSA también señala que si la comida se permite entrar a otro país depende de la autoridad de aduanas de ese país: el control de seguridad no es autorización de aduana.