Por qué esto importa
La pregunta sobre la botella vacía es una de las normas de aeropuerto más buscadas porque la respuesta parece contradictoria: el agua es inofensiva, y sin embargo una botella medio llena se retiene en todos los controles del mundo. La norma de líquidos no hace excepciones con el agua — el equipo de escaneo no puede distinguir fácilmente entre líquidos, así que todo lo que supere las 3.4oz (100ml) se trata igual.
Llevar tu propia botella vacía también es simplemente la forma más económica de mantenerte hidratado durante el vuelo: las estaciones de recarga ya son estándar en la mayoría de los aeropuertos grandes, y el aire de cabina es notoriamente seco.
Restricciones
- Botellas vacías: siempre permitidas en equipaje de mano, sin importar el material o el tamaño. El acero inoxidable, el plástico, el silicón plegable y el vidrio están bien (el vidrio puede ser poco práctico, pero no está prohibido).
- Botellas llenas: cualquier cosa con más de 3.4oz (100ml) de líquido se rechaza en el control. Bébela, vacíala, o traslada la botella a equipaje facturado.
- Agua congelada: permitida solo si está completamente congelada y sólida al momento del control.
- Después del control: sin límites. Rellena en fuentes o compra todo lo que quieras del lado de las tiendas.
Qué dice la guía oficial
La TSA clasifica el agua de más de 3.4oz como prohibida en equipaje de mano y permitida en equipaje facturado, y permite explícitamente las botellas reutilizables vacías a través del control. El mismo estándar de 100ml se aplica bajo los regímenes de seguridad de aviación de la UE, el Reino Unido y la mayoría de los demás países, así que la rutina de vaciar y luego rellenar funciona en prácticamente todos los aeropuertos del mundo.