Por qué esto importa

Las baterías portátiles son baterías de iones de litio, y las baterías de litio pueden incendiarse si se dañan o entran en cortocircuito. Un incendio en la cabina puede ser detectado y extinguido por la tripulación; un incendio en la bodega de carga no. Por eso todas las principales autoridades de aviación — la FAA, la EASA, la OACI y la CAAC — prohíben las baterías de litio de repuesto, incluidas las baterías portátiles, en equipaje facturado.

Esta es una de las normas más aplicadas de manera consistente en los viajes aéreos. Se aplica en todas las aerolíneas, tanto en vuelos nacionales como internacionales.

Restricciones

Los límites se fijan según la capacidad de la batería en vatios-hora (Wh), impresa en la propia batería portátil:

  • Hasta 100Wh (aproximadamente 27,000mAh): permitido en equipaje de mano sin aprobación. La mayoría de las aerolíneas no publican un límite estricto para uso personal, pero espera preguntas si llevas más de unas pocas.
  • Entre 100 y 160Wh: permitido solo con aprobación de la aerolínea, normalmente con un tope de dos por pasajero.
  • Más de 160Wh: no permitido en absoluto en aeronaves de pasajeros.

Las baterías portátiles sin marca ni capacidad visible pueden ser rechazadas en el control de seguridad, especialmente en aeropuertos de China, donde ahora se exige una marca CCC clara y una etiqueta de capacidad.

Qué dice la guía oficial

La guía PackSafe de la FAA clasifica las baterías portátiles como baterías de litio-ion de repuesto: deben viajar en equipaje de mano, los terminales deben estar protegidos contra cortocircuitos, y se aplican los umbrales de 100Wh/160Wh. La TSA sigue la misma norma en el control. Si una maleta de mano se factura en la puerta de abordaje en un vuelo lleno, la FAA exige que la batería portátil se retire y se mantenga en la cabina.